Que se derramen mis lagrimas de sangre, que se tiñan los recuerdos con las gotas de mi aliento. Que toques a mi puerta y te despidas en mi ventana mientras me haces sentir, mientras olvido que nos vimos.
Te odio por cada mirada invadida de sangre, te aborrezco por la mentira en tu pensamiento y por pensar que aun te visito en los sueños.
Te doy crédito por inspirar estas palabras, no cualquiera es más que un desliz en mis palabras y un mito en mis oraciones.
Lápiz Demente: Tinta roja, pasión y dolor.