domingo, 29 de marzo de 2015

Prólogo - La vulgaridad puesta en escena

Bienvenido: una palabra aristocrática, noble y como pensarán algunos de buen gusto. Si está usted a gusto querido lector con esta palabra le recomiendo separe sus precarias manos de este insulto a la escritura y a cualquier valoración dócil que se permita en su miserable existencia, no es usted el más indicado para continuar entre este insulso contenido.

Lápiz demente: soy muy pretencioso y comenzaré un recorrido entre los términos que más odian los moralistas y las reuniones familiares.


Si no quiere volver a ver esto le aconsejo que borre su historia para que semejante contenido no perturbe su ordenador. Si no sabe cómo hacerlo ya hice el trabajo por usted, mire aquí los pasos https://support.google.com/chrome/answer/95589?hl=es-419

¿Cuándo cicatrizarán?

Mirarme al espejo para comenzar a desechar lo que veo: ojos, nariz, boca, cicatrices, demasiadas cicatrices; ellas abundan por mi cara son heridas físicas, permanentes. Siempre están ahí recordando cada una de mis caídas sociales. Ellas tienen la culpa pero son pocas en comparación con las heridas que siguen sin sanar, que duelen como puñales recién enterrados al costado de la victima que exhala sus últimos respiros de vida. Están presentes y deambulan entre mis venas, pensamientos y necesidades. ¿Cuándo cicatrizarán?   

No me crea

No me crea si piensa que solo la quiero por una noche y no para compartir las mañanas.

No me crea si tiene miedo de entregarme su cuerpo si piensa que buscaré otro para saciarme.

No me crea si tiene su vida planeada, yo solo la descontrolaré para verla siempre sonreír.

No me crea si su cama se ve mejor limpia que con mi sudor.

Evite hablar conmigo si piensa que mis palabras son para todas.

Evite hablar conmigo si prefiere su realidad a mi fantasía.

Evite hablar conmigo si todo le suena coherente.



Lápiz Demente: evite mi compañía, evite hablar conmigo y sobretodo no me crea nada en lo que digo porque por lo visto usted no merece estar conmigo.

Preocupaciones 2.0


- Las preocupaciones de hoy en día se remiten al número de contactos en Facebook, al like de una vieja buena desconocida que te quieres chorrear aunque solo te las muestra en redes sociales; a la disputa en el muro de algún farsante amigo; Al amigo de tu amigo que quiere ser tu amigo.

- ¿Dónde quedaron las preocupaciones por el trabajo, el amor y la familia?

- Siguen ahí


- Gracias tecnología no solucionaste nada.

Lápiz Demente: solo punk para tu mente.