jueves, 30 de diciembre de 2010

La mirada, mi mirada

A los ojos les gusta la figura
Extrañan el detalle y son fieles a su parecer
Los ojos buscan ser mirados, comprendidos y desnudados
A veces los ojos comparten y ¿por qué no? engañan
Los ojos se enamoran y resplandecen con el licor

A mis ojos no los llena el vino
A mis ojos no les gusta el brillo
A mis ojos no les gusta la realidad insulsa realidad
A mis ojos les duele el alma

Mis ojos ya no ven, no sienten, ni engañan
Mis ojos están en la clandestinidad
No ven el camino a casa y tampoco desean llegar
He perdido los ojos y con ellos el camino al alma.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

EL recuerdo entre ella y yo

Memoria, callejón de las dichas y avaricias, eres un sermón que nunca silencia lo que gritas.

Como ella; vacilas a tu antojo ante la luz de lo que te conviene, caminas en pasos seguros mientras escondes tu mirada detrás de las flores esperando el silencio para perturbarlos con los giros de tu cuerpo.

Memoria enrojecida; tu palpitar atormenta mi inconciencia al empujarla ante mis ojos. Mis manos detienen tu revuelo y se estremecen entre pelo y pelo.

Tus piernas enceguecen mi mirada mientras te posas en mis hombros, aprietas mis pensamientos y yo trato de alcanzar los tuyos desgarrando la piel que menos esperas.

Ella mi memoria y yo. Ella en el fondo sin respiración, no hay a quién recordar. Mi memoria controlada y silenciada. Yo al borde de recuerdo mientras pierdo el aliento.

Lápiz demente: Somos recuerdos de aquellos momentos y personas que nos esclavizan. Que difícil es ser libre de ellos y vivir en lo que no recordamos. Estar fuera del recuerdo es alcanzar la plenitud del espíritu.

martes, 16 de noviembre de 2010

Lagrimas de sangre

Que se derramen mis lagrimas de sangre, que se tiñan los recuerdos con las gotas de mi aliento. Que toques a mi puerta y te despidas en mi ventana mientras me haces sentir, mientras olvido que nos vimos.

Te odio por cada mirada invadida de sangre, te aborrezco por la mentira en tu pensamiento y por pensar que aun te visito en los sueños.

Te doy crédito por inspirar estas palabras, no cualquiera es más que un desliz en mis palabras y un mito en mis oraciones.


Lápiz Demente: Tinta roja, pasión y dolor.

sábado, 30 de octubre de 2010

Amargura

Así era la amargura que yo sentía cuando las palabras dictadas por su mirada se encontraban frente a mi; por eso es que agacho la cabeza ante situaciones como esta y guardo el silencio tan solo diez segundos, suficientes para olvidarla.

lunes, 11 de octubre de 2010

En el filo de la vida

Algunas verdades se deslizan por el filo de la espada cortando la sonrisa, mutilando la esperanza. Abre paso realidad absurda si tratas de detenerme no dudaré en cortarte.

Espejo cobarde haber si intentas copiarme, sólo muestras mentiras y al mirarte a los ojos veo más que disfraces y mascaras el reflejo de lo absurdo, un filo absurdo de dos caras que se llaman a si mismas realidad y locura.

miércoles, 21 de julio de 2010

Desmerito las circunstancias

Si tuviera corazón no tendría que sentarme al fuego para leer el reverso de la carta:

Si mis palabras fueran poemas y yo su recluso me colgaría entre las letras hasta cortar mi existencia.
Entraría por tus sueños, resbalaría por tu cabello, me quedaría 2 noches tal vez 3. Viviría en tu recuerdo y besaría tus pasiones; ellas descontrolarían mis manos y yo desgarraría tu mirada junto a tu sonrisa.
Tocaría tus oscuros pensamientos y ellos bailarían con los míos descubriendo el equilibrio impulsivo de las almas.


Sentado frente al fuego, miro la carta consumirse mientras cada letra borra parte de mi cuerpo. El fuego sale por la chimenea y se hace nube que se desvanece en lagrimas que golpean a tu ventana; en los fríos día del mañana.

Lápiz demente: A nuestras almas las amarran las palabras y a nuestros cuerpos los separan las llamas.

miércoles, 14 de julio de 2010

De navíos corazón

Que me ligas en la almohada inconciencia tan osada. Pensamientos en mi cama que atormentan mi encelada. Navíos desde el norte tocan en los sueños de los hombres, ellos surcan tus suspiros y encallan en los míos.
Llevas tripulantes cadavéricos enardecidos por mi cuello.
Ellos matan por impulso y piensan por orgullo, de tripas corazón y de sangre son tus besos.

Inclino mi mano hacia lo lejos esperando tocar tus sueños, tal como la línea del mar es la línea de la locura; hermosa, azul solitaria y perturbarte. Esquizofrenia es el ADN de nuestro querer. Conozco lo irreal del liquido sobre la almohada. De tus suspiros la sangre y de los besos tripas.

TRIPulantes cadavéricos me aman sin piedad.

lunes, 5 de julio de 2010

Palabras de mi vida

Versos y prosas, expresión de mis entrañas
Golpes y moretones, debilidad en mis pasiones
Caricias y abrazos, el temor en mis pasos
Locura y Demencia, lo que habita mi conciencia

Versos y Demencia, empieza y termina mi existencia

sábado, 3 de julio de 2010

Una historia escrita para no ser contada

La mejor historia es la que nunca fue contada.
Las mejores palabras son las que nunca se pronunciaron.
La mejor respuesta es la que nunca fue dicha.
y el peor insulto fue el nunca te dije.

viernes, 18 de junio de 2010

Ojalá

Ojalá viviera como en los sueños y los días grises fueran para siempre.
Ojalá los gorriones cantaran la novena y el alcohol matara mi condena.
Ojalá los días interminables fueran sólo un juego y pudiera dejarlos en el cuarto de atrás.
Ojalá que todo esto se cumpliera y pudiera olvidarte, amor.

la maquina

Cierro la puerta, el golpe suena. Camino por el pasillo oscuro, son las 3:00 a.m. lo sé porque vi mi reloj antes de entrar, sus tic-tac rodaban muy lentamente; parecen el doble de lento que lo normal.
Me dejo caer en una silla de madera ni muy cómoda ni muy negra. Al balancearme sobre ella casi golpeo mis rodillas con un cajón a la derecha. Este podrido escritorio ya se está quedando pequeño para esta casa.

La máquina de escribir que tengo al frente está algo vieja, oxidada y de tanto teclearla casi borra las letras de sus teclas como insulsas vocales. Antes de empezar a escribir cierro los ojos tomo aire y me dejo llevar por el agua.

Bajo la puerta empieza a entrar un tibio liquido, aunque al principio se tardó un poco, la habitación cedió y ya está a medio llenar; se siente tibia tranquila, tan burbujeante que podría tomarla por los bordes. Tener medio cuerpo mojado es darle una cualidad única sólo la mitad de mis recuerdos, que están a punto de diluirse en agua.

La habitación ya está llena, mis cachetes están inflados guardando el poco de aire que me queda antes de sentir el agua totalmente en mi alma. Antes de poder ahogarme es necesario saborear el ultimo bocado de oxigeno para poder partir en paz; con la mente en blanco y el cuerpo limpio de toda impureza. Cierro mis ojos para dejarme llevar. Se siente el agua bajar y subir de temperatura, no es como el agua que tomamos con los labios, es el agua aquella que nos toma.

Pero antes de partir, la intriga me mordió más que el agua y mis pestañas se abren y ya no ven más agua, sigo sentado en la silla de madera, pero mi maquina ya no está.

-Soy el único idiota que cree que la maquina de escribir con la que narra su vida existe fuera de su propia cabeza-

Mentira como todo la demás que vivo. Antes de llegar a mi casa estaba en aquel bar; un bar como todos de esos que la gente frecuenta por pura necesidad social. Si, de esos lugares en los que entras sólo para buscar las mierdas que no se te han perdido. Humo, copas, luces que van y vienen entre las manos, las cabezas y las palabras de todos.
Lleno de mujerzuelas y hombres acosándolas con vino infectando su vida con alcohol para hacer más fácil el sexo. Ellas reciben cariñitos de papel que vienen, cariñitos de papel que van, dinero por todos lados.

Highway to the hell, suena mientras las duchas del escenario escupen agua roja hacia dos mundanas criaturas del infierno que se lamen hasta la inconciencia de sus dedos. Una encima de la otra. “Don't need reason, don't need rhyme.” Ella le toca las suyas y ambas se muerden. “I'm on the highway to hell.”
Las sombras que miran tal espectáculo están al máximo grado de excitación del que las venas lo permiten. “Nobody's gonna slow me down.” Una de ellas rompe a la otra por la entrepierna y se le empotra hacia el interior, desde adentro escupe sus ojos y saca los dedos tras las pupilas; un rayo me golpea los ojos, maldita sea es otra de mis enfermizas alucinaciones con sangre, las dos ninfómanas siguen en el espectáculo tocándose como si fueran recién conocidas. Frederic está que compra a las dos, su cara de morbo no puede con sus ojos, están que caen rodando por el piso y se sumergen ante el agua roja.

Había olvidado nombrar antes a Frederic un tipo alto, delgado, con mostacho negro, de sombrero y gabán negro. Un personaje hablador; aunque habla más de él que de cualquier otra cosa, un tanto parecido a todos un tanto egocéntrico como él. Le gustan tanto las películas de gangsters que se viste como uno.

El show termina, “I'm on the highway to hell” las dos criaturas bajan del elevado escenario, una camina hacia el otro lado y la pelinegra camina hacia el nuestro, desnuda y cubierta sólo por tatuajes que parecen gritar mientras ella nos acecha con la mirada fija. Recorre mis ojos y me mira fijamente, su pelo reblujado llama mis sentidos. Yo se lo que ella quiere pero yo quiero más de lo que ella se imagina.

Frederic se levanta, la silla cae junto a mi pierna, estoy tan concentrado que ni la siento. Agarra a la mujerzuela del brazo, acostumbrado a que todas siempre hagan lo que el quiere le pone un billete en la serpiente que tiene agarrando la pierna. Ella lo empuja mostrando su carácter fuerte, Frederic la agarra con fuerza y la golpea en la cara, ella no le quita la mirada de encima y se le acerca y lo besa. No puedo creer lo que mis ojos ven, una mujerzuela excitada con un frió golpe. Frederic gira hacia mi y me grita:

-Conejo, la cuenta ya está paga. Ahora nos vemos.

Miro mi reloj, son las 11:00 pm. Mi amigo se va con la mujerzuela que quería tener sólo para mi. Los dos se desvanecen en la oscuridad pasando tras la barra entre los baños. A medida que caminan la ira invade mi cuerpo. Cierro el puño tan fuerte que quiebro la copa que estaba a medio llenar de vino y otros cuantos ingredientes de más.
-Bastardo de mierda, siempre tomándose las cosas a la ligera, ni siquiera dejó que la miráramos de cerca, tenía que agarrarla.
Ella tenia que ser puta, una vil y masoquista puta, que sólo quiere que la golpeen y llenen su boca de billetes.

Ya no veo a ninguno de los dos.
Está, bailando una nueva zorra; ni para qué la miro, no me interesa. En este bar sólo quería una mujerzuela y ya “mi amigo” se la llevo con su sucio dinero porque eso si es lo que él tiene, sucio dinero.

El cantinero me ofrece algo más de licor. Dudo un momento y le pido una cerveza.
Luces, piernas, papel en el aire, fondo blanco, billete, mano, caja. Camino y me tocan, yo toco, la puerta se cierra paso la calle, humedad, gotas que caen, alcantarillas con humo, una pared verde con carteles rotos.

Prendo un cigarro de esos que vienen cargados. Humo a mi alrededor. Imágenes de los carros, veo la película de carne entre espejo y espejo. Mi amigo y la mujerzuela de los tatuajes, ella lo somete, él grita, nadie lo oye, hay sangre por doquier, la habitación es gris. Mi rostro muestra una sonrisa mientras un pelo cae al suelo y un gato me mira desde lo lejos. Cierro y abro los ojos con fuerza para dejar de ver aquellas escenas en los carros que pasan frente a mi. Caminar es lo único que me queda en aquella disonante noche.

Camino hacia mi casa que está a unas pocas cuadras del burdel en el que estaba con mi amigo. La noche es fría y no tarda en llover. El licor hace que algunas cosas a mi alrededor se muevan más de lo normal, mi mano se tambalea pero al fin logro abrir la maldita puerta.
Estoy sentado en la silla de madera, ni muy cómoda ni muy negra. Al balancearme sobre ella casi golpeo mis rodillas con un cajón a la derecha, este podrido escritorio ya se está quedando pequeño para esta casa.

De nuevo donde comenzamos. La puerta de la habitación suena, debe ser mi amigo que regresa extasiado de haber probado la mujer que debió ser mía. Ni me molesto en mirar atrás pero siento como unas manos acarician mi espalda y comienza o rodearme una fragancia excitante, giro rápidamente mi cara y que es lo que ven mis ojos, es aquella mujer del bar llena de tatuajes que me hace estremecer mi entrepierna. Tiene los labios rojo sangre y su mirada sigue fija en mi. Ella tiene puesto el gabán de Frederic al que deja caer al suelo dejando ver todo su provocativo cuerpo cubierto de tatuajes. No me importa que habrá sido de Frederic lo que sea que le haya pasado ahora no es de importancia. Estamos ella y yo en mi habitación.

Me levanto de la silla y ella se acerca, se detiene a tan sólo un paso de mi. Veo sus labios deslizarse lentamente hacia mi boca mientras mis manos la toman por la espalda arañándola con deseo. Ambos caemos a la cama y todo es como lo que siempre me imaginé que sería estar con ella.
Al mirar al suelo veo la maquina de escribir pero que esta vez sé que si es real. La historia de Frederic terminó en sangre como siempre debió ser y la mía comenzó en bocanadas de sexo son la mujer que sólo debió ser para mi.

martes, 15 de junio de 2010

Brindemos

Va un brindis por el motín de los sentidos, por el cólera en tu mirada, porque de tus labios no he de probar, porque las palabras las borran los latidos de los dos. Porque te he de abrazar mas no de tocar.
Va por el brindis en que renuncio a tu amor y embriago hasta matar mis sentidos.

Lápiz Demente: Me embriagué, me esfumé, cerré los ojos y me golpearon. ¿porqué sigues ahí?

domingo, 23 de mayo de 2010

sábado, 22 de mayo de 2010

Palabras vagas

La noche es gris, nubarrones violetas se pasean entre los altos árboles, los empujan y los maltratan haciendo que se balanceen de una lado al otro casi tocando mis pies con sus delgadas copas. Me arrojan brisa pero esta aun no me toca, ella prefiere evitarme. A mi, un sólo vagabundo de las calles, un adorno más de esta fría acera.

A mi derecha está un pequeño camello que invité a comer algo de mi carne, el pobre parecía recién nacido y algo debería ofrecerle, y como lo único que me acompañaba era mi tristeza le di algo de mi carne que no me haría tanta falta como mi tristeza, desde eso el camello me acompaña entre estas dos esquinas; el lugar preferido por las pasiones que se disputan entre las montañas y el cemento.

Aun veo a esa mujer caminar frente a esta esquina aun muy en las sombras como para describirla, lo malo es que han pasado tantos relojes que ya perdí la cuenta y ella aun no llega, no se ni para que me preocupo.

Clemencia pregunta por mi demencia, un juego de palabras que me acostumbré a practicar mientras mi razón deja parte de si en el bar del frente, lleva allí más tiempo del que yo llevo en este callejón, ingiriendo licor y vomitando toda su cordura, si es que a eso la podría llamar cordura.

El camello se levanta como es de costumbre a perseguir su sueño yendo de esquina a esquina ladrándole cual animal es.
Trato de levantarme pero el maldito ya devoró parte de mis pies y se siente muy frió apoyar mis esqueletados pies en el suelo.

De nuevo nubarrones, violetas, árboles y ramas entre mis pies una y tres veces mientras los miro.

Me cruzo de manos para escuchar el reflejo de un auto en la distancia, mis ojos se cierran.

El camello devora mi cuerpo pues se cansó de perseguir un sueño, mi razón vomita su existencia y la tristeza es lo único que me mantiene vivo.

Lápiz Demente: Es lo que sucede cuando evitas abrazar el mundo que te rodea, ser un vagabundo de lo que es tu vida o la mía. Ellos sólo están ahí y yo podría imaginar esto de ellos o usted podría leer esto de ellos, mis mentiras o las suyas; ambas un universo en choque.

viernes, 7 de mayo de 2010

Un trago de realidad

Del odio al tiempo nacen días y segundos como este, que suplican que la mirada abra los ojos y aunque estos no derramen lagrimas ya el suelo se tiñe de rojo. Son sensaciones como las que respiro necesarias para cerrar con orgullo un capitulo que jamás se debió ser abierto.
Por debilidad de los sentimientos y la miseria de mis palabras hoy fueron ahogados con un trago de realidad.
No más vida a través de los sueños, ni ilusiones alimentadas con miradas.

miércoles, 7 de abril de 2010

Mientras gotea

Antes de comenzar a leer darle play a:

Yann Tiersen - Sur le fil:
http://www.youtube.com/watch?v=gKqHjFtX7iE&feature=related

Lluvia sobre mis ojos, abajo mi sombra y entre ella las goteras. Goteras que bajan por mi piel helada, acarician cada uno de mis poros.

Vientos del norte cruzan las avenidas y sólo se detienen para dejar a los vientos del sur adelantar hacia las carreras; carreras que llevan recuerdos del pueblo entre la montaña y el arroyo. Arroyo de patos, arroyo de cielos, del pescador y de ella. Bacilos de la marea acarician sus manos mientras ella arrebata del agua una fría bebida. Su boca y el vestido azul lo saben. El pescador la mira pero a ella no le importa, continua sintiendo el arroyo desde la orilla.

Me siento en la banca que antes sostenía mi pie. Mi rostro cortó la mirada de los recuerdos del sur, los cierro y ya no esta ella.

Tictictic - Tictictic

El sonido de las gotas baja por mi pelo y entra hacia el pensamiento. Una, dos, tres…
Me golpean de derecha a izquierda, me relajan y me hablan las goteras; de dónde vienen a donde van, que caen y salpican.

¿Por qué brincan?
¿Por qué salpullen?
¿Por qué me queman?

Cae mi reloj y resbala por el piso justo atrás de una piedra.

Corro y corro, la brisa me persigue, el viento me detiene. Tic el reloj sigue. Miro a un lado, miro al otro, miro hacia atrás y es él. Tac.
El pescador, su anzuelo, sus botas y su camisa. Desespero de mis pies, tic-tac, aceras, aceras, aceras, árboles, correo. Cierro una puerta y me arrojo al suelo.

Mi pecho se contrae, no respiro ni aclaro ideas, aun las goteras recorren mi cuerpo. Una laguna verde se encuentra ante mi. Me quito saco, camisa y pantalón y no hay lluvia. Ya sólo es ella, ahora, me siento como ella.

domingo, 21 de marzo de 2010

Abro y cierro mis ojos

Doy un paso al frente, cierro los ojos y veo sus ojos color miel cerca de los míos, su olor de mujer envuelve mi cuerpo.
Los abro y doy un paso más, mis ojos se vuelven a cerrar y siento su boca morder la mía con lujuria, su respiración se acelera y pone mis pelos de punta, la agarro de su cuello y la traigo hacia mi.
Se abren mis ojos doy, un paso al frente y se vuelven a cerrar, es un bosque oscuro en silencio. El aire no sólo lleva las hojas, también lleva mi cuerpo insensible ante la casa en ruinas, adentro de la casa no hay nada es un sitio que el lenguaje no puede aun nombrar.
Abro mis ojos, doy el ultimo paso y me dejo caer.

Cierro mis ojos

-Fin-

Lápiz Demente: La vida se pasa en un abrir y cerrar de ojos por eso trato de no abrirlos.

viernes, 19 de marzo de 2010

Posibilitio

Contaminar la conciencia, dejar a un lado la niñez, la madurez y la vejes, así comenzar a perder la humanidad que todos desean mantener viva por miedo a uno mismo.
Abandonar la tan enviciada humanidad es posible al silenciar lo que vemos para pensar en lo que no; en los sonidos del los colores, en la textura de lo que olemos, en la brisa que abrazamos, en el perro que no vemos pero ladra con sus rayas hacia nosotros, rayas que envuelven nuestra cara y no empujan hacia el risco, profundo y disconforme, en el que no se cae ni se respira pero se vive.
Vivir la vida no es caminar y gritar, es cerrar los ojos y abrir otra posibilidad, una posibilidad de locura incontenible, de un sueño lúcido.

sábado, 13 de febrero de 2010

Sobre lo que digo y aún no digo

Aunque digas que mis palabras son incisivas (por no decirles de otro modo), aunque tal vez lo sean; son de las que no te hablo las que realmente sospechan mi querer.
Querer como todos, querer como pocos, quererte como yo.

Hay palabras que aun no existen porque el viento está cansado, pero hay motivos como éste que no suceden por la mentira de mis venas y el veneno que circula por mi carne.

Podría sacarme los ojos y entregarme al animal que vive en mi. Dejar el pensamiento y sólo devorarte con mis manos y mi lengua. Pensar que ya no quiero pensar, circulo vicioso que me aparte de mi animalverdad.

Aunque te desee como el más letal vicio, por ahora me abstengo en el sufrimiento del no estar. De mi animal, de mi enfermedad y de mi ser, lo único que te diré es que -aun te pienso-

jueves, 4 de febrero de 2010

Caminaban las almas caminaban

¿Ese man lo dejó tirado?
-Si, por un momento patió hasta que se cansó y lo dejó en el camino-
-Aaa ya decía yo, que tan raro, tanto tiempo reprimido hasta que por fin explotó-
-Reprimido… lo que ese man tenía era al mismísimo diablo adentro, que tal que hubiera estado vivo-
-Ja ahí si se hubiera enojado.-

jueves, 28 de enero de 2010

ENveneno

Enveneno el recuerdo y el frasco el sentimiento
Revivir lo que ya no quería vivir
Agonizar de pasión y ahogarme en dolor
Frívola manera de pensar en el adiós
Es mejor morir de amor que vivir por tu amor.

miércoles, 27 de enero de 2010

Te hablo, me respondo

Te miro, tu me miras
Te hablo, me respondes
Me acerco, te acercas
Nos detenemos.

Una hoja cae, levanta polvo. El mundo se estremece.

Te beso, tu me besas
Silencio, me silencias
Toco tu cuello, acaricias mi espalda
Te detienes, me detengo
Y me caigo.

Aire recorre mi cuerpo, nubes que observan mi descenso

Levanto mi cara y no te veo. Levanto una pata luego mi lengua, mis ojos buscan tu sombra, es lo único que queda, está sembrada en la hierba.

Llega la noche
El gato me mira y lo miro
Se acerca, y me acerco
Me habla y le respondo

-¿lo hiciste?
-lo hicimos
-¿la besaste?
-la besamos
-¡ni en tus sueños!
-si, en los nuestros.

Lápiz demente: Es lo malo de hablar con los sueños y olvidar quien es quien

martes, 26 de enero de 2010

Necesitar de ti

Necesitar de ti, es verme enviciado es sueños largos de criaturas insoñables. Es un páramo de sombras detrás del espejo, soy un cuento equívoco del aire de una autora que ahora no lo es.
Al vivir me encuentro falto de sentido por ser mi reflejo un cuento entre olvidos.
A veces salgo de ese lugar para recorrer tus pensamientos como los míos. Somos vemos y lo sentimos.
Seré la brisa de septiembre enamorada de tu historia. Mientras tus palabras existan mis labios son tuyos, así mi cuerpo ya no es más un cuerpo es un lago de espejismos.

Lápiz Demente: Las noches de la vigilia tuvieron algo que ver aquí, de igual forma que aquella inspiración.