Quiero ver el final de los tiempos cuando pueda dormir y levantarme sin tener que mirar el reloj.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Tu cuerpo a mi cuerpo
Notas en el aire hacen del paisaje la pintura, y de la pintura el momento, a veces en grises, a veces no.
Por siempre desearé bes-arte.
martes, 1 de diciembre de 2009
Ella
De pensamientos recónditos, de mares intensos y agitados.
Por eso me gustas, por mirarme diferente y tocarme diferente, no con tus manos, ni tus labios, sino con la pasión de tus palabras, sublimes, memorables y únicas; ni bonitas ni sucias, jugosas y apacibles para mi vida.
Tan sólo por oírte, ni tendría que mirarte para pensar que estoy ciegamente enamorado del labial de tus sentimientos, y entre comillas me hablas, dejo puntos suspensivos entre ambos, tanta belleza efímera para sentirla en vida, eres mi infinita visitante de mis sueños, ¡!!!! Grito por ti y te amo a ti, musa de mis días.
domingo, 29 de noviembre de 2009
“y que me dices”
Estamos tan cerca, y tus cejas casi pueden hablarme.
Lo que dice tu pelo hace ver a tus mejillas mentirosas, es tanto lo que me dices, o lo que creo conocer de tu pasado, casi como del mió.
Faltan tan sólo dos pasos para que nuestras miradas se crucen para que no choquemos, te quiero decir tantas cosas, pero el miedo invadió todo mi cuerpo, demasiado tenso para decirte algo, mejor callar y pensar en lo que fue.
Tus ojos me observan detenidamente como si quisieran más de mi… y ya lo que sigue fue historia.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Algunas mañanas
Porque te miro, si preferiría que no existieras.
Porque eres lo que eres, cuando ya no quiero que lo seas.
Cada madrugar de los días en los que el sol se levanta enfermo, asoma a mi ventana y me mira. De ojos oscuros, cejas entrelazadas, y un aliento para dejar de respirar.
Es así el panorama cuando cada mañana me levanto pensando en tu aroma, respirando de tu aliento, y saboreando algo de tu vida. Las aves no cantan dulces sinfonías ni rimas de alegría, parecen estruendos de pesadillas hechas melodías.
Y ni hablar de las noches en las que la luna amante de los hombres, trata de mirarme, ni la almohada puede esconderme ante sus delicados ojos. Me hace pensar por un momento en lo divino, lo delicado, en todo eso que leo en tus ojos.
Aunque agradezco al sueño que me aparta de ella en algunas ocasiones.
Mis ojos tratan de ver hacia adentro para no tener que cruzarnos en la vida; más que la desdicha.
No me hacen falta fotos para ver tu recuerdo que parece vivo en mi cabeza, porque hace estragos en cada rincón que recorre.
No hay lugar para sentirme tranquilo, tu sonrisa se las ingenia para pedirme un tiempo y besarme en el sentir; de los días, las mañanas y del hoy.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Silencio
Shhhhhh…
No compartimos la nada porque en este momento ya somos algo
Y ya que somos algo no te puedo decir nada.
martes, 3 de noviembre de 2009
Si hablara de voz
Por esto ya no hablo de belleza.
Tus eres única para mi hasta que te llamo por tu nombre, dejas de ser lo que eres, para ser lo que todos conocen.
Por eso ya no hablo de ti.
Nunca sabrás lo que por ti siento, porque una vez que lo nombre, ya no será lo que por ti hoy yo siento.
Mis palabras son sucias, por esto ya no son mis palabras.
lunes, 2 de noviembre de 2009
¿Que tal si salimos?
Que bueno que nos vimos, que bueno que pasamos tantas horas viéndonos, compartimos momentos lindos, hablamos.
Pero que pasa cuando quiero sentirte, este espejo, este maldito cristal nos separa, Parece que no te importo lo suficiente, porque no rompes este vidrio para que estemos juntos.
Han pasado unos días y ya ni me hablas, me miras y pasas derecho, ni te importa lo parecido que somos.
Esta soledad me está matando, estoy despareciendo por dentro. Ya no puedo levantarme cada día, mirarte y pensar que soy un reflejo en el espejo de tu cuarto.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Sigue el camino
No era fácil en una gran ciudad como aquella donde las paredes el bullicio y las personas seguían el ritmo tosco y continuo de los semáforos.
Aquel hombre del que no debo nombrar, quien tocó las nubes para darse cuenta que el volar no era para los hombres, había dedicado 10 años de su vida buscando el recuerdo perdido de aquella noche sublime, una noche que no debía ser olvidada, el era una simple persona que había tenido que sacrificar aquel recuerdo por ser un esclavo más de las circunstancias y como única alternativa para poder verla algún día, era borrar de su mente aquel delicado rostro.
Ya había pasado un largo tiempo luego de vivir por primera vez en esa cabaña de madera, su tiempo lo dedicaba a trabajar haciendo mandados en su bici, ver entregar y mirar caras largas, felices y extrañas.
Su único pasatiempo era dibujar rostros de aquellas personas a las que complacía con favores en una pared de su oscura pieza, una particular forma de no sentirse tan solo en una habitación de lúgubres aromas; una cama de madera que rechinaba con el más mínimo movimiento y un libro amarillo lleno de telarañas, tirado en una esquina en el piso, con una frase subrayada que el polvo no dejaba leer con claridad.
Tal vez aquellos rostro eran el grito de un corazón, que quería recordar la existencia de alguien que había conocido y marcado la esencia de su vida, aunque las sombras no lo dejaban recordar, para él, el olvido había sido su única salida, claro no escogida pero si recibida, la respuesta a la pregunta nunca jamás hecha.
El amigo que siempre lo acompañaba en las noches, era un cuervo, que se posaba en la ventana de su habitación y justo arriba de ésta, el viejo cuervo escondía toda clase de objetos que robaba a transeúntes, los escondía como piratas. Posesiones de otros, objetos sin vida, recuerdos y momentos llevados a lo material, escondidos por un cuervo, vigilante y acompañante de muchos de sus sueños.
martes, 27 de octubre de 2009
Cuarto oscuro
Horas vienen y horas van, solo veo lo que quiero o tal vez lo que temo; el lado bestial, el lado desconocido, nunca nadie lo ha concebido.
A parpados que tiemblan, tinieblas que llenan.
Comenzar o terminar, aun no lo puedo descifrar.
Vivo por fantasear en el, alivio siento en el.
Cuando el reloj suena mi realidad reanima
Y entonces, despierto del sueño.
Vivir es sentir el mundo, y dormir ¿que es?
martes, 13 de octubre de 2009
Como ladrillo
Conoces bien los juegos de aquellos practicas, todo termina y hasta la sed te quita, mundo de mierda este muro nos ciega.
Rabia es lo que me queda para compartir, algo de mi que no tarda en salir, y por fin mis podridas entrañas gritarán como nunca; no es alivio, ni lo busco, sólo es mi única alternativa dentro de una ira que me anima.
Cierra la boca y golpéame en la cara para quedar inconciente de una buena vez.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Viuda Negra
Mañana no es el día; te llevaste la noche. Para mi no hay mañana sin en el hoy no hay vida, no son juegos de palabras, perdieron su inocencia. Palabras que mueren en labios que gritan cuchillos entre si:
-no hay vida, no hay vida-
Viuda negra herida
Torturas mi vida
Al vacío me insitas
Y a la tumba me excitas.
Conocí el deseo, y morí en él.
domingo, 20 de septiembre de 2009
Circo Dadeicos
Si eres de mente abierta te invito a entrar, siete barrotes y una cárcel es a lo que tu mente se acostumbra pensar.
Mi circo glorioso, mi circo mentiroso.
Otros llegan por lo alto, se cruzan y creen ser mejores que los de abajo, embaucados por los ojos se caen al suelo llenos de odio.
Plaza de monos que jadean por más, tres lagartos y un elefante por doquier hay varios maleantes, no quiero respirar más no más.
Nota del cirquero:
No me malinterpreten soy un mico más compartiendo en su gran sociedad.
lunes, 10 de agosto de 2009
De Syn
Tres postes, una cuadra y un letrero vieron su primera caída ante una infame rata, no de alcantarilla ni de cloaca, sino de su patria; un golpe abyecto en su columna lo dejó sin sentir, para que sentir cuando el dolor toca a la puerta del espíritu.
Una villa triste llena de sombras que Syn no vio más, de campos que no volvió a sentir, atrás el recuerdo, adelante lo incierto, lo oscuro, lo sublime.
Entre cortos pasos del pantano su olor se esfumó sapos verdes que no vio, una caída que no sintió y un olor que desapareció. Su aura roja parecía con vida, o tomaba su vida o en fin no habría más vida.
En lo profundo de lo incierto de ramas, o un bosque de sombras de verdes y grises momentáneos Syn no se encontraba, sus labios sintieron el agua del veneno de un duende que cambió su aura por un puñado de claveles negros de muerte. Aquella noche nunca más existió
jueves, 6 de agosto de 2009
Lápiz ( -De lo que alguien dijo sobre escribir- )
Lo muerdo para probar tus senos,
Lo uso al sentir tus besos,
Escribo para tenerte mía,
Dibujo para ver mis fantasías.
viernes, 17 de julio de 2009
Tu ( -De lo que alguien dijo sobre escribir- )
Soy el cobarde de los latidos
Que veo las letras borrar el tejido
Del papel, de la nota, un suave alarido
El lápiz quebrado, tu espíritu no el Mio
El tiempo el silencio, nos queda el olvido.
domingo, 31 de mayo de 2009
Camino
Aunque estoy cansado no puedo detener mis pies, mis botas aunque son pesadas no se inmovilizan, a veces el piso es algo escabroso pero no importa, veo el horizonte que me motiva más, es un paisaje hermosos, a mi derecha veo una gran laguna congelada, y a mi izquierda un bosque desolado de árboles desabridos por el frío, tranquilos por la soledad.
Al caer la tarde veo a unos pocos metros una mujer vestida de negro con visos morados, estaba al lado de su bici, algo le tuvo que haber pasado, tal vez se había pinchado, o estaría esperando a alguien. Una extraña sensación recorría mi cuerpo, era algo nuevo para mí, podía sentir las caricias del viento cuando pasaban por mis labios, ya no había sonidos a mí alrededor. Callaron algunos sentidos para experimentar otros. Ella notó mi presencia y de inmediato miró mis ojos, una mirada tierna pero penetrante, yo no pude dejar de observarla, sus ojos cafés me llamaban, sus cejas delgadas me incitaban, nunca había visto una mujer tan hermosa, si piel trigueña me hacia pensar que era amante del sol y tal vez sólo esperaba a que el invierno pasara, para tomar su bici en busca de él.
Su delicado rostro era perfecto, para mi era perfecto, su belleza danzaba en armonía, sus mejillas carmesí, contrastaban sus perfectos labios rosados brillantes, provocativos y lujuriosos.
Me acerqué y mil preguntas invadieron mi cabeza todas querían decir algo, bueno no sólo preguntas, tenía que decirle lo que había sentido al ligar su mirada con la mía, Eran tantos interrogantes que se atascaron en mi garganta, es un momento mágico, y para que contaminar tanta magia con burdas palabras, mejor dejar que el aire nos lleve.
Su único gesto fue una sonrisa que me llevó al éxtasis, extendí mi mano, y ella la suya; era delgada, estilizada, y tibia. La ayudé a levantarse y tomé su bici verde. Empezamos a caminar en la noche, a veces nuestras miradas jugueteaban pícaramente, las caricias de nuestras lenguas recorrían y jugueteaban nuestras bocas, sus labios mordían los míos, yo la apretaba fuerte y ella aun más a mí. Parecía que los dos estuviéramos conociendo algo nuevo.
Las estrellas y la luna iluminaban nuestro paso, indicando el camino.
En la cúspide de una colina había una pequeña casa abandonada, todo hecha en madera, el destino tenía todo preparado para nosotros.
Velas, manzanas y sabanas envolvían la habitación en la que entramos para calentarnos. Nuestros cuerpos desnudos se estaban conociendo, ella era traviesa, no titubeaba en recorrerme, su cuerpo me excitaba, sus senos eran hermosos, grandes y delicados lo que cualquier hombre podría desear, su cadera se posó sobre mí y nos fundimos en un sólo cuerpo de magia, hasta que los besos se convirtieron en el sueño deseado.
Un nuevo día esperaba, el sol llegó y el invierno había pasado, me levanté feliz de lo que me había pasado, pero para sorpresa mía aquella mujer de mis deseos no estaba, yo estaba solo en aquella cabaña despidiendo el invierno.
Lo único que me quedo de ella fue su antigua bici verde, la cabeza me dolía y me sentía muerto, mi alegría duró un día y mi dolor duraría toda la vida.
Cuando fui a coger la bici para continuar vi en la parrilla una nota que decía:
- Nos vemos al final del camino, te amo -
Pedalear y pedalear desde de ese momento recorro los caminos en busca de esa flor que me lleno de magia aquella noche de invierno.
martes, 26 de mayo de 2009
Siglo XXI
Pero no todo será tan malo, podrás ser quien tú quieras ser, no habrá vanidad que importe, tu felicidad llegará hasta la velocidad que tu banda te permita.
Tendrás millones de amigos, tus amigos serán los míos; compartiremos fotos, sonidos, cuestionarios. Atrás quedaron las salidas, los helados y las noches estrelladas.
¿Para que hablar?, ¿para que sentir?, ¿para que salir o vivir?
El mundo afuera es difícil, el mundo muerto es más fácil.
:-) BIENVENIDOS AL SIGLO XXI ) -:
Nos vemos en msn…
domingo, 12 de abril de 2009
Sol Edad
Entiendo más de lo que me cuestiono, me cuestiono todo lo que entiendo, aunque sin a ella no vivo; me refugio en su brazo; en las noches compartimos y roba mi sueño, me acompaña para no dejarme sólo. Su presencia es melancólica, es posible que no logre dormir, su condición desierta no logra satisfacerla y sólo descubre tranquilidad en el olvido, en el silencio en mi compañía.
La buscamos, nos refugiamos y huimos antes de comprenderla.
jueves, 26 de marzo de 2009
Lector
domingo, 15 de marzo de 2009
Indicaciones
Ropa vieja a digerir
La vida entre ropas viejas y cajas de cartón no es muy amena, las personas a esa edad se consideran poco preparadas para pensar en realidad que les sucede, por eso se dedican a pasear o jugar damas chinas, claro, si se tiene con que conseguir a las damas asiáticas que por cierto son más pequeñas de lo que parecen y no todas saben karate.
Yo diría que Matías es un extraterrestre no porque venga de Venus o de Marte, no es blanco con ojos grandes y sin nariz, es alguien común, sólo que con pelo blanco en su nariz y orejas. Si es un extraterrestre, él se la pasa más en otro mundo que en el terrestre, nunca lo veo hacer algo diferente, su rutina parece siempre la misma.
Parece que está cansado y se la pasa horas sentado en la sombra, al lado del teléfono rojo, al parecer no se conoce bien, pues se pasa horas frente a la luna mirándome fijamente.