domingo, 5 de abril de 2015

1. De tu madre al hijueputa - La vulgaridad puesta en escena

Satisfacción de un grito a los cuatro vientos hace que los músculos se compriman y el aire se contamine con el tóxico aliciente que amenazan la creación misma.

Dependencia humana te debemos, nacida para liberar desde el dolor hasta la gloria.
Viniste de la madre eterna y a todos nos cobijas con tu sabia elocuencia, incluso sin sonido los labios te delatan. Argentinos, uruguayos, chilenos o colombianos todos te entienden aunque diferente te suenen.

Hijo pródigo la llevas en cada parte de tu cuerpo, el hijo de puta será por siempre eterno.

Golpes, moretones, satisfacción y gloria, qué importan los motivos cuando verdaderamente sales sin pedir permiso.