Alimentadme, saciad de una buena vez lo inconcluso de tus miradas. Indicadme el camino entre tus piernas directo a tus caderas. Guardad silencio una noche, tal vez dos, pero nunca dejéis para ti sola lo profundo de tus aberraciones, ellas serán las historias que cada noche habré de recordar para entrar en trance sobre tus muslos y mejillas.
Esperaré las noches y el licor para ser el niño explorador y el adulto irresponsable de tus gemidos.
Lápiz Demente: Pasiones carnales que hablan del amor real; el compartido, el momentaneo, el pasajero y el que se prende para consumarse.
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